Aunque lo cierto es que de interés… poquita cosa más bien. Como era de esperar, el alma del salón del Manga no es más que la de un aburrido mercadillo donde lo principal no es la divulgación y normalización del medio, sino que los libreros se forren, los editores presenten sus novedades sin profundizar apenas en el trabajo de los autores o los otakus tengan una excusa para hacer el ridículo sin sentirse ridículos (comprensible en la cultura japonesa por motivos históricos… pero fuera de lugar en Europa). Se que es una generalización un tanto exagerada ya que siempre hay gente a la que le apasiona realmente la cultura nipona (aunque me temo que es una minoría), pero es algo que comento desde el máximo respeto y aprecio hacia el tebeo japones y sus derivados, que tras día a día me ofrecen lecturas tan estimulantes como el sobrecojedor Monster de Urusawa, el divertidísimo Doctor Slump de Toriyama (cuya nueva reedición fue la estrella indiscutible del salón) o el comprometido Say Hello to Black Jack de Syuho Sato entre otras muchas. No hay más que ver el limitado espacio con el que contaron los invitados a las clases magistrales (Ken Nimura estuvo soberbio) o la escasa importancia de los talleres en comparación con la sala de videojuegos (eso sí, salida del abultado talonario de Microsoft para crear nuevos ejércitos de fanboys). Mención a parte se merece la sala de exposiciones: de risa, una ridícula sala para CINCO diferentes muestras de originales… nada sorprendente por otra parte, aquí lo que importa no es la divulgación sino el comercio. La cultura del consumismo llevada al los extremos más caricaturescos: vamos de culo si nos aferramos a los principales defectos de la sociedad japonesa en vez de fijarnos en sus aciertos culturales.

En fin, algunas cosillas interesantes… A los mencionados talleres y las clases magistrales; hay que añadir las conferencias, de las cuales solo pude ver un par, destacando la presentación de novedades de Glénat para el próximo Salón del cómic de Barcelona, con un Hernan Migoya que parecía realmente apasionado por el tema del manga patrio (aunque reconocía estar virgen en ese area) y convencido del talento de las autoras de los primeros títulos de esta linea. La conferencia fue algo peñazo y caótica al principio, pero se volvió interesante cuando surgieron algunas reflexiones acerca de la contradicción que plantea el propio concepto de “manga español” así como la utilización de recursos narrativos japoneses en un cómic que -por bagaje cultural de sus autores- al fin y al cabo no deja de ser tebeo europeo por mucho que se intente maquillar por motivos obviamente comerciales. Al margen de todo esto se agradece que unos editores con CRITERIO apuesten por autores jóvenes y con talento, (especialmente si compartes ciertos orígenes con alguno de ellos: te alegra y motiva al mismo tiempo). De esta forma es probable que el año que viene el premio al mejor manga realizado por un autor español se lo lleve alguién que DE VERDAD se lo merezca, aunque la tarea va a ser complicada teniendo en cuenta que los premios los determina el voto del público, por lo tanto no me extrañaría que volviera a llevarse el gato al agua un engendro pseudo-fancinero surgido de la falta de criterio de una diminuta editorial (si es que hoy día coges cuatro sillas, una mesa y un PC Pentium II a 266mhz, y te montas una “editorial”, ahí, con dos cojones, aunque no tengas la más mínima experiencia en edición) y el fanatismo baboso de unos pocos cientos de “chupapollistas deviantarteros lobotomizados”. Este premio quizás define la falta de seriedad de un Salón que tiene un interés mínimo para cualquier que se tome un poco en serio esto de los tebeos.
La conferencia fue un tanto marciana, pero en nuestra defensa diré que ninguna teníamos muy claro qué íbamos a hacer allí, si sólo hacer acto de presencia o qué, así que fue todo bastante improvisado (y los nervios traicionan XDD)
El salón del manga es un gran tenderete, creo que separar los recintos es una pifia porque te dejas de lado varios segmentos de la cultura (aunque sea algo tan friki como el cosplay o el karaoke). Creo que al perderse el sentido de conjunto, todo se despendola.
Ya podían celebrarlo en un recinto más grande, conio.
Yo me enteré de los premios en una fotocopia de periódico el sábado visitando “Continuará” y, francamente, no me parece el mejor referente de manga español actual. Espero que el año que viene caiga en un mejor ejemplo de cómic nacional (y todos apostamos por Kenny).
El viernes vi a tu moza por la tele desde un bar donde hacían transmisión del salón del manga XDDD
Y me dio rabia no verte más por ahí :\
¿¿Salió en la Tele?? xD
La verdad es que tampoco estube mucho tiempo por ahí. Por el Salón del Cómic al contrario, casi viviré ahí…