
Me han jodido.
Durante cinco años he sido un usuario habitual de Megaupload, servicio que utilizaba casi diariamente y del que llegué a ser usuario Premium durante unos meses. De no ser porque el servicio básico y gratuito era excelente y muy superior al de la competencia, probablemente en este momento sería uno de esos perjudicados que se han quedado sin su cuenta de pago. No exagero al decir que posiblemente me he bajado miles de gigas de Megaupload... no de Rapidshare, ni Fileserve, ni cualquiera de esos otros servicios clónicos llenos de restricciones en forma de captchas, límites de descarga o baja velocidad de descarga. Eran, simplemente, los mejores. Sin embargo, defender las prácticas de la empresa de Kim Dotcom a estas alturas de me antoja hipócrita a pesar de que técnicamente es dificil precisar si su modelo de negocio es ilegal debido a lo verde que está la legislación en este sentido. En todo caso, moralmente no cabe duda: han sacado provecho económico (a un nivel masivo) vulnerando la propiedad intelectual y dañando a una industria (que también es en parte responsable al no anticiparse ofreciendo alternativas para el consumidor actual). No obstante, aun con todas estas matizaciones, estoy de acuerdo con el cierre de Megaupload… son las formas y las consecuencias lo que me preocupa.


