Yo antes tenía un blog, se llamaba BlogFox y no se muy bien porque razón, me aburría.
No siempre fue así. Al principio todo iba bien, posteando a menudo, obteniendo menciones y citas en otras webs… y lo que es más importante, disfrutando con ello. ¡Incluso algunos incautos malgastaban su tiempo dejando comentarios! Una vez superada esa primera etapa en la que tu blog es como un juguete nuevo, solo hay dos caminos para continuar evitando que caiga en un proceso degenerativo que termine con su desaparición: seguir a tu bola posteando lo que te interesa con constancia y pasándotelo bien; o bien dejarse llevar por las visitas, los comentarios superficiales, por esa absurda necesidad de notoriedad y ponerse a escribir como un poseso para aumentar tus estadísticas y encandilar a los buscadores (aunque lo que escribas sea no sea más que un atroz intento de hacer periodismo facil y postear sobre la nada más absoluta). Más triste que lo segundo es no saber exactamente que es lo que quieres, quedarte ofuscado y en tierra de nadie, intentando desesperadamente darle vida a tu espacio aunque te resulte sumamente cansino, que es lo que me ocurrió. Llegado ese momento solo ves el lado malo: que simplemente eres uno más, que muchos te enlazan o comentan como método de soborno para recibir lo mismo a cambio, que la famosa retroalimentación de la blogosfera es una farsa y el ego es el verdadero motor de esta afición basada en el autoengaño y la falta de profesionalidad (uf, profesionalidad en los blogs, tiene tela ese tema). Finalmente de das cuenta de que tu blog está muerto y una vez lo asimilas (lleva su tiempo también), lo mandas oficialmente a tomar por culo, porque no quieres formar parte de toda esa mierda… Al menos de esa forma.
Claro, pero es que a mi me encanta esto de tener una página web, blog o lo que sea. De hecho en cierto sentido mi profesión me lo exige, así que… ¿Por qué no volver a intentarlo ahora que he aprendido de errores pasados? Así que hagámoslo bien desde un principio, contratando un alojamiento de verdad, con un nombre de dominio propio. Y bueno, lo llevo bien, gracias, aunque resulta un poco complejo esto de Wordpress al principio, que si subir contenido mediante FTP, que si HTML, CSS, PHP, etc. No entiendo prácticamente nada de código web, pero trasteando a base de ensayo y error aprendes a cambiar cosillas. Además más adelante voy a contar con la ayuda de auténtico profesional del diseño web para poner esto en condiciones, así que de momento tampoco voy a preocuparme por el mierdoso diseño “estandard” de Wordpress.
Me falta hablar de la temática, que será… pues la de cualquier blog personal. ¿Y lo de Dibujante Aspirante? Pues sí, eso es lo que soy, un aspirante a dibujante de tebeos al que aun le queda muchísimo camino por delante y por eso ha decidido marcharse a una gran ciudad en la que quizás tenga alguna oportunidad. Por lo tanto, por encima de todo este será mi diario de progresos, el lugar donde hablaré de mis experiencias en Barcelona, en la Escola Joso y en mi vida de recién emancipado.
Y eso es todo por ahora. Nos leemos… otra vez.